miércoles, 30 de abril de 2014

CON LOS PERDEDORES DEL MEJOR DE LOS MUNDOS

Con los perdedores del mejor de los mundos es un libro escrito por Günter Wallraff, un conocido periodista de investigación encubierta y escritor alemán. En este libro se infiltra en una empresa de marketing, en el Lidl como productor, entre vagabundos y se disfraza de negro, con el objetivo de mostrar el lado oscuro de las personas que viven en la abundancia del dinero y cómo la sociedad no ha cambiado mucho su mentalidad.

En primer lugar se debe hablar sobre los métodos que utiliza Wallraff para realizar los reportajes, ya que son peculiares e importantes para escribir el libro. En mi opinión, este tipo de forma de obtener información no puede perder veracidad ya que son hechos vividos por el propio periodista y sus ayudantes, además también pienso que el periodista ha tenido mucho valor y paciencia, ya que durante su investigación le ocurren sucesos muy duros, poco esperados y difíciles de llevar a cabo. Y es que el autor quiere experimentar el sobre la piel de sus personajes lo que sienten realmente y quiere involucrarse para poder escribir fielmente a sus experiencias, mientras que si hubiese hecho entrevistas o investigaciones no físicas, quizá el libro no hubiese tenido tanta credibilidad y éxito.
Poniendo algunos ejemplos sobre sus experiencias, empezaré por el primer capítulo, que para mí es el más impactante. Wallraff se disfraza de un hombre negro y recorre algunas ciudades de Alemania para saber qué tipo de trato le ofrecen y qué posibilidades tiene, sigue habiendo xenofobia o racismo en Alemania. En una de sus experiencias, Wallraff quiere alquilar un piso en un barrio de buena categoría, por así decirlo, y aunque la chica que le enseña el piso no le dice explícitamente, al periodista, que no quiere que una persona de color viva en ese edificio, sí se lo dice a uno de sus ayudantes, este lo graba con una grabadora oculta y dice esto:
Casera: Ya sé que hay negros por aquí, en el mercado, pero no sé dónde viven. Pero en esta casa no. Sólo dijo que la limpieza de la escalera era demasiado cara y que podía hacerla él mismo. Y que tampoco había una cortina para la ducha. Claro, le dije, no puedo dejar colgada una cortina que ya han usado otros. ¿Le gustaría que le dejara una cortina usada? Ah, no sería tan malo. Son gente con otra cultura. Aquí no encajan. Y no tiene nada que ver con xenofobia. Pero no encajan. No puedo meterlo aquí. ¿Qué les parece a ustedes? ¿Y si por casualidad cocina con especias picantes? Después me va a oler toda la casa, ¿no? No, eso no. Prefiero esperar, que el piso quede vacío hasta que venga alguien como es debido.”1
Así pues, vemos que esta es una prueba de demostrar la realidad que se vive en Alemania respecto a los extranjeros y para mí admirable ver el tipo de investigación que ha hecho, como los ha estudiado y analizado, y sobre todo como ha podido experimentar el rechazo y mal trato que le dan, aun hablando perfecto alemán y ofreciendo sumas grandes de dinero.

En segundo lugar, es interesante hablar sobre qué tipo de conocimientos ha necesitado el escritor para interpretar a sus diversos personajes, en mi opinión el periodista, ha tenido que saber un poco de interpretación, ya que interpreta personajes totalmente diferentes y de diferentes ámbitos, aunque tiene la habilidad de escabullirse con palabras para que no descubran su plan. Por otra parte, ha debido de aprender algunos conocimientos en cuanto a su involucración en, por ejemplo, la empresa de marketing, o quizá haber leído un poco sobre este tipo de trabajo para estar un poco informado.
Por eso, creo que los conocimientos que ha debido de adquirir no son especializados ya que trabaja en varias empresas totalmente diferentes, y es improbable que el periodista haya estudiado para cada uno de estos puestos. De este modo Wallraff ha debido de informarse un poco, para poder entender y no ser descubierto, pero no en profundidad.

En cuanto al papel social que tienen los reporteros como Wallraff, en mi opinión estos son personas que deben de estar muy valoradas por los demás, ya que se involucran en situaciones de riesgo y destapan ilegalidades que existen en los puestos de trabajo o en la calle, además de dar a conocer como es la gente realmente y qué fachada proporcionan al exterior.

Como conclusión, debo decir que este libro me ha abierto los ojos, ya que antes de leerlo, ya sabía que en muchas partes se cometían ilegalidades en los puestos de trabajo y en las empresas, como en el caso de Lidl, en el que aunque se cayesen bandejas de comida, las recogían y vendían igualmente, o el caso de los tele operadores, que deben estafar para poder cobrar. Pero lo que no he podido creer es que después de tantas guerras y tanto sufrimiento, todavía exista tanto miedo y racismo hacia lo extranjeros y vagabundos. El no ayudarlos como debería ser y todos los prejuicios que se tiene.






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